Discurso de graduación para los estudiantes de T&T el pasado 22 de Junio de 2018

En un día tan especial como hoy, es imposible no pensar en el futuro, en el de ustedes queridos bachilleres. Y cuando uno piensa en el futuro, difícilmente se lo imagina marcado por el fracaso, la tristeza o la derrota. Claramente, todos queremos un futuro exitoso. Por eso escogí el éxito como el punto de reflexión para el mensaje que quiero transmitir hoy. 

 

Desde los primeros días de nuestra vida, estamos rodeados de mensajes que nos indican el supuesto camino para llegar a ser exitosos. Todos esperan que seamos exitosos y el mensaje es tan contundente, que muy pronto estamos convencidos… no hay otra opción, debemos ser exitosos.¿Pero qué es el éxito? Si cada uno de los que estamos presentes, diera su definición de éxito, no lograríamos llegar a un acuerdo. Y esto es porque el éxito no es uno solo. Hay tantas formas de éxito como personas en el mundo. 

Afortunadamente, hoy tengo el privilegio de compartir lo que para mí es el éxito. Y aprovecharé la oportunidad, no porque considere mi definición como absoluta o perfecta, sino porque deseo de todo corazón que ustedes, queridos estudiantes, más que exitosos, sean felices. De hecho, tampoco tengo una definición. Cuando intenté redactar mi propia definición, me pregunté ¿Quién es más exitoso? ¿Un zapatero o un administrador de empresas? ¿Un futbolista o un ingeniero? ¿El futbolista que enseña en un pueblo del pacífico colombiano o el futbolista que participa en este momento en el mundial? El éxito está asociado al proyecto de vida de cada ser humano y nadie puede decir que Ronaldo es más o menos exitoso que el padre de familia, que después de una larga jornada de trabajo, llega a casa y a pesar del cansancio, prefiere jugar con su hijo que ver televisión. Su éxito radica en la unidad de la familia, en la alegría de su hijo. Si no fuera por el éxito de los ingenieros, no tendríamos señal de televisión para disfrutar de los partidos de fútbol, que a su vez, se llevan a cabo gracias al éxito de unos jugadores del pacífico colombiano, que un día soñaron con ser exitosos, y fueron favorecidos por la vocación de un exitoso entrenador que se siente realizado cada vez que uno de sus jóvenes tiene la oportunidad de formar parte de un reconocido equipo.
Con esto quiero pedirles, que trabajen por descubrir cuál es su propio éxito. No pretendan ser felices alcanzando las metas de otros. En t&t aprendieron el valor de la diferencia. No se comparen. Ustedes son únicos, especiales, irrepetibles e irremplazables. No hay un único modelo de éxito ni una sola definición de felicidad. Ambos, son elementos individuales y relativos. Sean fieles a sus metas y trabajen por vocación: Sean los mejores abogados, los mejores artistas, los mejores médicos, los mejores deportistas. Y si deciden tener hijos, pongan todo de su parte para ser los mejores padres. En la familia aprendemos lo que realmente importa para la construcción de un mundo mejor. Aprendemos a amar.  
Sean agradecidos y no se olviden de las personas que un día estuvieron a su lado, contribuyendo de alguna forma, a la construcción de su proyecto de vida. Incluso aquellos que un día les hicieron daño, fueron parte importante para alcanzar el éxito, porque los hicieron más fuertes. 
No es lícito sobreponer mi éxito al sufrimiento de los demás. No está permitido pasar por encima de las personas, para conseguir lo que me hace feliz. La felicidad basada en el dolor ajeno, se desvanece y causa frustración. Por el contrario, no pierdan oportunidad de ayudar al que lo necesite. No es necesario ser millonario ni ocupar una prestigiosa posición, para dar lo mejor de nosotros en beneficio de la humanidad. Todos vivimos nuestra propia historia y aunque las apariencias nos digan otra cosa, el que menos creamos, necesita un abrazo o una sonrisa.Alcanzar el éxito es mucho más sencillo si lo hacen en compañía de otros. Y no tendría sentido alcanzar un logro, si no pueden celebrar con el abrazo de un amigo.  
Sean nobles y humildes. Estar seguros de sus capacidades y sus virtudes, no implica desconocer los defectos y las debilidades. Reconozcan sus errores y ofrezcan disculpas cuando sea necesario. Perdonar, libera y permite seguir construyendo sobre un terreno sano y productivo. Como seres humanos, todos somos susceptibles de equivocarnos. Sean muy cuidadosos a la hora de emitir un juicio y que sus palabras tengan siempre la intención de edificar.
Nunca abandonen sus sueños y confíen en sus capacidades. No duden de las cualidades con las que fueron creados. Son parte de nuestra naturaleza y constituyen una oportunidad de crecimiento. Por favor, no tengan miedo de equivocarse. No se nieguen la oportunidad de aprender de sus errores. Es mejor equivocarse temprano y empezar de nuevo cuando aún hay tiempo. Los factores de éxito, de su éxito, van a cambiar con el tiempo. Permítanse cambiar con ellos y abrirse a nuevos retos. 
Que lo material no sea más importante que lo espiritual. El dinero por sí solo, no es garantía de éxito. Que los tiempos de abundancia sean la oportunidad para ayudar al que lo necesite. Pero tengan presente que no da el que tiene sino el que quiere. No todos los niños del mundo pueden gozar de los privilegios con los que ustedes han sido favorecidos. Por eso, queridos bachilleres, su responsabilidad con la humanidad es aún mayor. Al que más se le ha dado, más se le exige, y ustedes tienen la obligación de trabajar para que nuestra sociedad sea más incluyente, más tolerante, más respetuosa, más justa. No esperen a ser exitosos para ayudar a alguien. Y cuando alcancen el éxito, practiquen la bondad y la gratitud, con la misma intensidad con la que disfrutarán de un ascenso, de la compra de un carro, o del triunfo de su equipo favorito.
Escuchen su voz interior. Cuando se enfrenten a una decisión y tengan dudas sobre la mejor opción, deténganse y piensen; si en el fondo de su corazón hay algo que les dice no continuar, no lo hagan. Si hay algo que no se puede perder de vista en el camino hacia el éxito, son los valores y los principios.  
El éxito no siempre se presenta de la forma como lo imaginamos. A veces es necesario interpretar las señales de la vida para reconocer aquello que nos llega como respuesta a nuestras peticiones. Por eso, en lugar de pedir millones, pidan discernimiento y sabiduría, porque serán las mejores herramientas para tomar buenas decisiones cuando las cosas no se den como lo esperaban. 
El éxito, sea cual sea, implica esfuerzo y disciplina. No se dejen convencer por los caminos fáciles y cortos. Todo lo que realmente vale la pena, exigirá de ustedes trabajo y compromiso. 
Todo lo anterior lo puedo resumir en tres consejos puntuales, que, para mí, son la garantía del éxito: No dejen de esforzarse, sean buenos seres humanos y nunca pierdan la fe. Aunque soy católica, no me refiero al Dios de una determinada religión. Solo quiero invitarlos a creer que si en algún momento, sienten que no hay salida, que todo se vino abajo y que por más esfuerzo de su parte, todo empeora, pueden dejar cualquier situación en manos de ese Ser superior, y todo se solucionará de la mejor manera posible. 
Gracias por permitirnos conocerlos, apoyarlos, aprender de ustedes y contribuir a su formación. Hoy, los que conformamos el equipo de t&t, somos mejores personas gracias a ustedes. Perdón, si en el afán por cumplir con nuestra labor, nos equivocamos. No pasó un día sin que pensáramos en cómo mejorar nuestros procesos, para que más allá de aprender a sumar y restar, se fortalecieran en su condición de buenos seres humanos.El amor no es ausencia de corrección, y eso explica los llamados de atención, las sanciones y las medidas disciplinarias. No confundan la flexibilidad y la comprensión, con la irresponsabilidad y la indisciplina. 
Sea esta la oportunidad, para agradecer a los Coordinadores y profesores, porque fueron sus guías y orientadores en el camino del conocimiento. Espero que tengan para ellos, un espacio eternamente reservado en su corazón.
Gracias a la Familia Cuevas, por compartir con nosotros su amor a la música y hacer aún más alegre este momento.
A los Padres de Familia, mi agradecimiento por confiar en nosotros y poner en nuestras manos la responsabilidad de contribuir a la formación de sus hijos. Hoy recordamos especialmente al Señor Mario Ignacio Roa, porque al confiar en nosotros la educación de Rodrigo, nos permitió crecer al lado de un maravilloso ser humano y nos dio una lección de fortaleza, entrega y amor. Este logro, lo dedicamos a su memoria.
Esperamos haber llenado sus expectativas y confirmamos nuestro compromiso con la educación y el bienestar de nuestros jóvenes. Esta siempre será su casa. 
Dios los bendiga e ilumine su camino, para que esta sea la primera de muchas victorias y grandes satisfacciones.  
Muchas gracias. 
Luisa Fernanda Sánchez UrrestyDirectora Centro de Preparación Académica t&t